
Y así, ido el amigo, el compañero de tantas jornadas, aquietados los ánimos sin otra esperanza que la conformidad, volvemos el rostro al pasado, para recordar al que cariñosamente le decíamos “Guatón Vironneau”, así lo recordaron algunos tercerinos en el homenaje que le brindaron en la Sala de Sesiones de la Compañía, todos junto a los restos mortales le recordamos en toda su dimensión como Bombero Voluntario, Capitán, Maquinista y Consejero de Disciplina, como eterno Maquinista su pasión siempre fue su querida maquina, esa que tantas veces lo traslado hasta un siniestro, fiel compañera de todos nosotros, pero mantenida inmaculadamente por un solo hombre “el guatón”.
Con la asistencia de los Oficiales Generales, Directores Honorarios, Directores y Capitanes de Compañía, que asumen el 2008 y los que dejan sus cargos, se efectuó en el Cuartel de la Séptima Compañía, unidad que como siempre hace sentir a su invitados como en su casa, la cena de fin de año del Directorio, en esta oportunidad fue para despedir un año y enfrentar el nuevo periodo con la visión de futuro y unidad de la Institución.
Un 8 de Diciembre de 1933 un grupo de hombres inició la gran tarea de levantar los cimientos de lo que sería la primera unidad de escalas de Ñuñoa. Así surge la Segunda Compañía, conquistando a cada instante un lugar en la historia bomberil del país.
“ Fin de Año..., y nuevas etapas”